La hibridación de la realidad físico-digital ha supuesto una importante transformación en cómo las marcas se expresan y conectan con sus audiencias.
El aluvión de nuevos formatos nos reta a dirigirnos hacia nuevos campos, a menudo confusos, dónde nuestro olfato nos dice que hay negocio. En esta carrera desenfrenada (dónde, tonto el último) se nos olvida pararnos a reflexionar sobre cómo vamos a abordar la tecnología integrando su lado más humano.
No es difícil perderse, en el mundo caótico del online, por ello es importante comprender desde dónde y para qué estamos desarrollando y creando contenidos. A quién nos dirigimos, cuál son sus necesidades y como